sábado, 15 de febrero de 2014

Una épica historia de Amor


«Todas las familias felices se parecen; 
las desdichadas lo son cada una a su modo».  

Con esta frase comienza León Tolstói  a escribir la novela en 1873 que no fue publicada en forma de libro hasta 1878 (el que figura en la foto es de mi madre). 
Según el traductor Víctor Gallego se trata de «una fábula sobre la búsqueda de la felicidad». 

Para Dostoievski, contemporáneo de Tolstói, fue una «obra de arte perfecta».

La cuestión es que la sola mención del nombre de Anna Karenina sugiere dos grandes temas: pasión y adulterio.
En plena Rusia del siglo XIX, Anna deberá elegir cómo vivir su vida al tener que tomar una decisión dura, difícil y discutida, pero que como mujer valiente escoge, no sin pocas vacilaciones ya que es muy alto el precio que tendrá que pagar, pero sí con un arrojo que impresiona.


Su elección le proporciona los mayores placeres pero también las más tristes miserias, pues si difícil le resultó elegir, más difícil le fue andar por el camino elegido, un camino que le resultó "intransitable" con la paz, serenidad y tranquilidad de conciencia que también hacen falta para poder ser  y vivir feliz.

En el fondo subyace la idea de que la felicidad no consiste en la satisfacción de los deseos, pues sabido es que a veces ésta va acompañada de vértigo, incertidumbre, de decepción, y a la larga, tedio...
Creo que indefectiblemente éstas son las grandes contradicciones que acompañan al ser humano, dado que en esta vida todo, en cada momento, tiene su cara y su cruz.

Impresionante es la escena de abajo en la que  el marido (Karenin) y el amante  de Anna (Conde Vronskyse reúnen a petición suya cuando, estando enferma, presintió su inminente muerte.
Pero a pesar de su gravedad, Anna no murió.
El peso de su atormentada conciencia, su propia inseguridad, unos celos infundados unidos a su obsesión enfermiza por el conde, y los duros convencionalismos sociales le llevaron a perder el juicio y a decidir un final distinto para sus días cuando ya le fallaban las fuerzas para enmendar lo que ella, a la postre, consideró un irremediable error.

Paralela a esta historia transcurre la de Catalina (Kitty), quien vivió felizmente con su esposo, Levine, rodeada del amor, afecto y cariño que éste le brindó a pesar de haberle ella rechazado inicialmente y por el que siente, tras recibir su perdón, un amor incondicional.

FRASES DE LA PELÍCULA:
  • "No era amor. Fue el animal que lleva dentro, no su alma". Anna Karenina   
  •  "Tú le amas a él y él te ama a ti, pero no puedes perdonarle, así que seguiréis siendo desgraciados el resto de vuestras vidas". Anna Karenina 
  •  - "Si de verdad le importo me devolverá la paz.- No puedo devolvérsela. No puede haber paz para nosotros. Sólo sufrimiento, o la mayor felicidad". Anna Karenina  - Vronsky
  • "Las leyes están escritas por maridos y padres". Anna Karenina
  • "Yo le amo, soy su amante. Haz conmigo lo que quieras". Anna Karenina.  
 

Esto es lo que dice un proverbio con el que termino en un día tan especial como hoy, 
San Valentín.
¡FELIZ DIA A TOD@S!

2 comentarios:

  1. Chelo, yo leì el libro y luego vì la pelìcula. El libro me pareciò uno de los mejores que he leìdo en mi vida. Leon Tolstoi es un genio. Cuando leì el inicio, supe que serìa estupendo y que leerìa cada letra hasta el final. Y a pesar de que la pelìcula con Keira Knightley y Jude Law, se salta muchos pedazos y por consiguiente no le hace justicia a libro, yo la disfrutè. Me han dicho que las cintas màs viejas, son mejores, no lo sè pero quiero ver alguna para comparar.

    Mira a mì Ana me cayò muy muy mal, me pareciò la mujer màs caprichosa y egoìsta del planeta. Las leyes eran distintas y la sociedad muy machista, lo sè, pero yo jamàs dejarìa a un hijo por un hombre. Prefiero sufrir yo con la ausencia del amor masculino, a someter a mi hijo al sufrimiento de vivir sin su madre.Y Vronski, para mì siempre fue un nene con las hormonas alborotadas que pese a que madurò con el amor que le jurò a Anna, siguiò siendo un cobarde toda su vida. ¿Què clase de padre le deja su hija al ex marido de su mujer recien muerta?

    Pero por otro lado, no sè si con intenciòn o no, Tolstoi me hizo ver a Karenin como un hombre ejemplar, conciente de sus responsabilidades y con mucha paciencia, ya que sonso o aburrido, querìa salvar su matrimonio.

    Para este libro tengo muchooo que decir, porque todos los personajes me gustaron aunque les haya tomadomucho enojo por sus decisiones egoístas. Quiza por eso, Kittty y Levine me robaron el corazòn.

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    1. Tu comentario ha sido ejemplar, con mucho conocimiento de causa al haber leído el libro, además de ver la peli.

      A mi la historia me atrapó. Las disyuntivas que se plantean y que obligan a decidir cosas que cambian la vida son exremadamente difíciles, y primar el amor de pareja sobre el amor de madre por su hijo, pues a mí también me parece muy pero que muy egoísta. Y más en aquella época, porque aún hoy resulta una decisión caprichosa.

      Pero en la vida vemos que se dan estos casos, y creo que son ellOS más caprichosos que nosotrAS.
      Yo trabajé muchos años en un Juzgado y llevé muchos expedientes de separaciones y divorcios, y te puedo decir que, profundizando en los motivos que llevaban a unos y otras, pude constatar que eran muchísimos los hombres que eran capaces de abandonar mujer e hijos por irse con otra mujer, cosa que una mujer raramente hacía por irse con otro hombre.

      Y, por supuesto, el amor de Kytty y Levine es el que todos desearíamos, no hay amor más auténtico, transparente, libre y leal que el de ellos.

      Yo he llegado a la conclusión de que el amor de pareja ha de reunir estos requisitos.
      Porque no sabes la importancia que tiene, sobre todo, la TRANSPARENCIA hasta que te falta.

      Sigue opinando cuánto quierasí, Are, me encanta tu punto de vista, ¡mil gracias por tu comentario!

      Muchos besos

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