22/11/2022

Haciendo cuentas

Una canción actual que me gusta muchísimo: "Save your tears", de The Weeknd & Ariana Grande.

 



Dos de mis últimos libros leídos: "El año del pensamiento mágico" y "Noches azules", ambos de Joan Didion.



Tres de mis manías: arrimar bien las sillas a la mesa, los olores y la pulcritud.


Cuatro letras juntas:


 Mis cinco personas favoritas: mis cinco sobrinos.

Jr/Cris/Patri/M&M

Seis, las integrantes de mi grupo de whatsapp "Traveling girls".


El siete es mi número.

 

Ocho, hora de entrar a trabajar.

 

Nueve ciudades extranjeras que he visitado: Ámsterdam, Belfast, Budapest, Cardiff, Inverness, Londres, Nueva York, Tokyo, Turín.


Belfast (IRLANDA DEL NORTE)
marzo 2016


Lago Ness (ESCOCIA)
marzo 2017


Turín (ITALIA)
abril 2018


Budapest (HUNGRÍA)
agosto 2019


Ámsterdam (HOLANDA)
diciembre 2019


Tokyo (JAPÓN)
agosto 2020


Edificio Edge en New York (EEUU)
abril 2022


Diez... ¡DIEZ AÑOS son los que cumple hoy mi Blog! 

     


Dijo Charles Kettering (inventor): "Si haces algo como hace diez años, entonces existen muchas posibilidades de que lo hagas mal". Esta frase parece que rema a mi favor en cuanto a la gestión de mi blog en los últimos tiempos...

También he leído que una mujer llamada Marina Moreno (psicóloga) lanza la pregunta: "¿Qué le dirías a tu yo de hace diez años?".  Difícil pregunta...

Más optimista y menos moralizante es lo que dice Andrés Calamaro (cantante): "Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquel, pero casi igual". Sí, soy "casi" igual. Por nombrar algo diré que sigo analizando mucho las cosas (mi gran defecto de fábrica), pero es en ese "casi" donde, obviamente, se encuentra la diferencia que no todo el mundo es capaz de ver...

Finalmente, como afirma James Baldwin (novelista): "El reto está en el momento, el tiempo es siempre ahora", frase con la que no puedo estar más de acuerdo.

Empecé esta aventura el 22 de noviembre de 2012. Desde entonces han pasado 120 meses, 3650 días, 87600 horas. Es mucho. Es una suma y resta continuos de experiencias, sensaciones, incluso modos de pensar, de vivir. De soñadas adquisiciones e involuntarias pérdidas en lo material, de conexiones inmediatas y rupturas definitivas en lo social, de apasionantes llegadas al mundo y de alguna que otra despedida dolorosa y para siempre en lo personal.

Es por ello que yo (simple libre Libra pensante que soy, en el sentido más amplio de los términos) creo que lo ideal y, a la vez sumamente difícil, es mantener un balance positivo o que el saldo esté, cuanto menos, equilibrado. Porque muchas cosas y situaciones no las puede controlar una misma persona y, por añadidura, no todo tiene el mismo valor.

Pero como coincido en lo de que EL TIEMPO ES AHORA, lo que ahora toca es celebrar que este proyecto mío, con sus idas y venidas, sigue con vida y cumple un año más. 

Los que me conocéis un poquito sabéis que me encantan las celebraciones, de ahí que me haya decantado por publicar un post especial con cosas personales, algunas de siempre, otras de hace algún tiempo y otras muy recientes. Porque en diez años todo cabe.

MUCHAS GRACIAS POR ESTAR AHÍ Poster | Amigastronomicas | Keep Calm-o-Matic 

 


01/09/2022

Todo, nada...

Uno de septiembre, día de vuelta al cole; bueno, al instituto; mejor dicho, a mi estimado lugar de trabajo, día de nuevos propósitos... Para mí no es el uno de enero la fecha señalada para empezar a hacer una dieta o, en otro plano más mental, decidir no "comerse más el coco". Para mí es hoy, uno de septiembre.


Por seguir con la jerga, diré que llevo más de un año sin alimentar a esta "criatura" de casi diez años (este blog, MI blog) y pensé que ya era hora de darle un dulce. Bueno, tanto como algo dulce no sé… Dejémoslo en achuchón. Si he dicho dulce es porque hace días leí esta frase: "A mí sí empalágame, el desinterés me aburre demasiado", y estuve de acuerdo con quien la escribió.
Por eso decidí que ya era hora de abandonar mi desinterés, entre otras cosas, por este espacio mío, donde puedo confesar que he vivido (casi) dos años muy duros, donde (casi) todo me ha dado igual, aunque a veces pareciera lo contrario. 
No he empatizado con las estremecedoras noticias que se daban de lo que acontece en el mundo, no me ha apetecido "dar cuerda" a unos agradables vecinos siempre dispuestos a conversar, he rechazado acudir a lugares masificados, he disimulado mi malestar en los frecuentes encuentros familiares de trece personas menos una, he pasado noches en blanco, y ha habido días en que no he hecho más que respirar, llorar y, como mucho, pensar.
Me he preguntado si esto era "normal" en las personas que están pasando por un duelo, pero si alguna cosa he tenido clara siempre es que cuando pierdes a alguien que quieres (y no sabías hasta qué punto), todo es normal y nada es normal. Sí, todo y nada. Todo estará incompleto siempre. Nada será mejor nunca.


En este periodo he leído, además de novelas, muchos y diferentes artículos sobre el tema, y si alguna frase me impactó en su momento en alguno de ellos es que la pena de uno es tan grande como uno quiere que sea. Caí en la cuenta de que yo hice la mía tan inmensa como yo la sentía. Mi cuerpo me lo pedía, mi mente le obedecía, y estaba bien así.


Pero el tiempo pasa, y aunque me sigue persiguiendo a deshoras la pregunta sin respuesta: "¿Cómo que ya no existes, papá?", la propia vida te empuja hacia adelante, y llega un día en que alguien te dice que estás más simpática, o tú misma te escuchas diciendo que cuenten contigo para ir a un concierto.
Sin pudor digo que yo no he hecho ningún esfuerzo por apartarme del punto en que estaba, no me sentía capaz pero, insisto, o es la inercia de la vida o hay algo en lo más profundo del ser humano que tira de ti para que esa pena no te mate y para que te muevas porque si no estorbas, y sin ser muy consciente de ello acabas dando la razón a una voz interna que, cual Pepito Grillo, te avisa de que de tanto decir no quizás llegue un día en que no encuentres nada a lo que negarte, aunque de momento a ti eso poco te importe.


Hoy es uno de septiembre y la vida sigue aunque tengas momentos de enorme tristeza, te consideren menos antipática, o vuelvas al trabajo después de unas largas vacaciones.