09/03/2016

Use or lose...

Rainbow en el vuelo de ida

¡¡Hola amig@s!!
Ya de vuelta de mi viaje a Belfast no sé yo si no me hubiera compensado quedarme allí. 

Por un lado me encuentro con que en la terreta se me espera como agua de mayo para 'ocuparme' de determinadas tareas y, por otro, veo que mi plaza de garaje está literalmente 'okupada' (sí, esta vez con "k") por un vehículo que, hechas las correspondientes pesquisas, corresponde a unos ciudadanos rumanos ¡¡¡que marcharon unos meses a Rumania!!!. ¿Será que piensan que la que se fue a Belfast perdió su plaza?  ;-)
Estoy que aún no doy crédito...

He hablado con el Administrador actual de la comunidad, con la Sra. propietaria que les alquiló un piso en la comunidad, con la  mujer de la Inmobiliaria en quien la Sra. delegó la tarea de firmar el contrato de alquiler con los 'okupas' de mi plaza, con un Policía Local, ¿y sabéis qué es lo que me vienen a decir todos? ¡que me apañe!
Hay quien me insta a que le ponga un cepo al vehículo, así lo retirarán cuando a mí me dé la real gana y no cuando ellos quieran.

Pero bueno, a lo que vengo no es a contaros mis cuitas (nuevamente con la comunidad), sino mis andanzas por tierras irlandesas, tal y como os prometí.

Veréis, he podido comprobar que en Belfast se vive de categoría. Es una ciudad donde, efectivamente, hay muchas cosas hermosas qué ver; según escuché, el nivel de desempleo es de tan solo el 7 % y, por lo que vi, efectivamente es una ciudad muy limpia. 

Curiosamente, no hay mucha gente por las calles a diferencia de Dublín. Quizás es debido al clima, ¡todos los días llovió! excepto un día de sol y un día de nieve. Me traje un 'irish cold' de aupa (que aún me dura y que ha sido el culpable de que haya tardado en volver a este mundo). 

También, en la parte negativa, diré que no la considero recomendable para aprender inglés dado el acento cerrado que tienen sus habitantes (es como si un irlandés viniese a aprender castellano a alguna comunidad autónoma con dialecto propio y peculiar acento).
Entrada del concierto

La primera noche, nada mas llegar, fuimos a un concierto de un tal Tommy Fleming en el Ulster Hall. Yo no sabía quién era y me describieron su estilo como parecido al de Serrat o Aute.
No me lo perdí porque  mi manera de pensar es "si hay que ir se va", y resultó ser espectacular, aunque yo lo compararía más bien con Elton John.

Al día siguiente por la noche había un concierto de Adele, y yo me hubiera animado a ir, pero la gente no estaba por la labor porque la artista se cotizaba a 85 pounds la entrada (y 85 GBP 110.33305 EUR). 
Además, ese dia por la mañana había que madrugar porque teníamos organizada una excursión a Giant’s Causeway (la Calzada de los Gigantes), que está envuelta en mitos e historias fabulosas. 

En la cima de la Calzada de los Gigantes
No es de extrañar que el lugar haya sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, pues es una maravilla geológica con más de 40.000 columnas de basalto, producto de una intensa actividad geológica y volcánica de hace 60 millones de años.
También cruzamos el puente "Carrick-A-Rede Rope Bridge", situado a una altura de 25 metros sobre el nivel del mar.
Cruzando el bridge
A mí me dan mucho vértigo las alturas, ¡pero lo cruzé! (por lo mismo de antes: si hay que cruzar se cruza). 

A la mañana siguiente se organizó una ruta en taxi (una Black Taxi Tour) por la zona del conflicto entre católicos y protestantes.
Muralla que separa los barrios católico y protestante
En Belfast la historia se ha plasmado en los muros de las casas y en la muralla que separa los barrios de Falls Road (católico) y Shankill Road (protestante) y fue el propio taxista quien nos hizo de guía (girando la cabeza quizás más de lo recomendable cuando uno está al volante),
Mural en memoria de las víctimas

pero resultó verdaderamente interesante escucharlo en boca de alguien que vivió los hechos, a pesar de que no conseguimos descubrir de que "lado" estaba él, porque hay una lógica susceptibilidad  con los temas de la política y la religión. 

También hubo tiempo de visitar la ciudad de Derry, la segunda más importante de Irlanda del Norte (aunque su nombre oficial en el Reino Unido es Londonderry).


Se encuentra completamente amurallada y el barrio más conocido es el Barrio del Bogside, donde ocurrieron los hechos del Bloody Sunday (o Domingo Sangriento), que la convirtieron en una ciudad famosa en el mundo entero. Fue el 30 de enero de 1972, cuando 14 personas que se manifestaban pacíficamente murieron por disparos de paracaidistas del ejército británico, y realmente se masca la tragedia sucedida, aún muchos años después (y me atrevería a decir que, desgraciadamente, así seguirá siendo siempre). 
En el lugar de los hechos sigue habiendo a diario flores frescas. 
En memoria de los fallecidos en el Bloody Sundy
El día que tuvimos libre visitamos la ciudad: su increíble Ayuntamiento (el City Hall), por dentro 
En el interior del City Hall, la de la izquierda
y por fuera (cada noche se ilumina de distinto color),  

 
la Universidad,

En la University of Belfast
el Museo de Belfast, donde había una exposición de Rembrandt, 
Autorretrato original de Rembrandt
Acreditación de la visita
el Titanic Slipway, centro de referencia del Titanic, pues cabe recordar que fue construído allí mismo.

Detrás de este centro están los estudios dónde se rueda "Juego de Tronos", y corre el rumor de que no puede entrar nadie en ellos excepto la reina Isabel II, que fue invitada a sentarse en el trono pero, según cuentan, declinó la invitación.

También vimos el Palacio de Belfast, que estaba abierto al público todo el día. Pero como se nos hizo muy tarde ya no había nadie dentro (ni siquiera nos acompañó una guía) y nos dejaron campar a nuestras anchas. 
'Cenando' en el Palacio

En los ventanales del Palacio
Había una mesa muy bien preparada, con su mantel de hilo, platos, cubiertos y mucha cristalería, y nos hicimos unas divertidísimas fotos brindando (con las copas vacías, claro). 


Hablando de copas, por las tardes-noches nos tomábamos alguna/s Guinness. La pedíamos con "blackcurrant" (un licor de grosella negra que la endulza), y en los típicos pubs siempre había gente hospitalaria que nos dejaba sitio para que nos sentáramos. También estaba muy buena la sidra de pera que yo no había probado jamás. 

Irish pear cider
En una ocasión estuvimos al lado de un matrimonio, en el que la mujer (muy angustiada, por cierto), empezó a contarnos sus problemas (más bien los líos de separaciones de sus hijos), y el marido sólo hacía que repetir cada vez más tenso: "Oh my God! lets go Anne, lets go". 

Ham sandwich
Tipico fish and chips
Creo que sólo me queda hablaros de las comidas y las compras, y para ello mejor con fotos de algunos de los platos que comí: 
Lamb and beef
Vegetable sandwich
Toffe cake

Y de algunos preciosos escaparates de tiendas que visitamos:


En definitiva, aunque lo he pasado bien, he echado mucho de menos tres cosas, a saber: el sol, el café con leche del desayuno y a mis sobris pequeños.


Tienda en la que compré el souvenir a sortear
Y lo que es el objetivo primordial de practicar el idioma lo he cumplido hablando con los recepcionistas del hotel, con la guía que vino en el autobús el día de la excursión, con el taxista, con algún guardia urbano, con los foráneos sentados a mi lado casualmente en el bus urbano de turno, con una ancianita dueña de una bonita tienda en la que compré el regalo que voy a sortear (y de lo que hablaré en otro post, por no hacer éste aún más largo).
En el puente de Derry

La gente es muy afable, y en cuanto les decía que era española hacían gala de mucha comprensión y amabilidad.

Cuando no me enteraba de lo que me decían (muchísimas veces) negaba con la cabeza y así se daban cuenta, no como una amiga que asentía y en un restaurante le preguntó el camarero si le faltaba alguna cosa y, al hacer ella ese gesto, esperó pacientemente que le dijera, mientras ella esperaba impacientemente que se marchara y nos dejara comer tranquilamente.

Y a esto de hablar es a lo que hace referencia el título de este post, pues como me hizo saber la guía, use or lose (=o lo usas o lo pierdes)... el idioma. 

Sunset en Belfast






23/02/2016

Bye my friends!

Hola amig@s. Este viernes me marcho de viaje, una semana a ℬelfast y alrededores. 

Este post es para comunicaros:
1)que no estaré 'operativa' por estos lares y
2)que no os libraréis de que os cuente, a la vuelta, mi experiencia por aquellas tierras. 

Casualmente, hace unos días se podía leer en un periódico que, según una encuesta del Eurobarómetro elaborada por la Comisión Europea (-en la que se han estudiado 79 ciudades europeas y que se centra en la calidad de las infraestructuras y servicios, las oportunidades de empleo, la situación de la vivienda, la sensación de seguridad, la integración de los extranjeros, la contaminación, espacios verdes y limpieza-), es una de las ciudades dónde sus habitantes se sienten más satisfechos con su calidad de vida.


Además de poder comprobar que eso es así, pienso aprovechar esos días de vacaciones allí, fundamentalmente para 'chapurrear' el idioma (en todos los lugares hay almas cándidas que te facilitan la tarea), hacerme líos con el cambio del euro a la libra esterlina, deshacerme como por arte de magia de planos y mapas,
perderme en las tiendecitas en busca de regalos para cada uno de los míos, inmortalizar monumentos (y, sobre todo, momentos), y ponerme morada con la repostería del buffet en el desayuno (lo siento, pero a mí tentaciones las justas). 
 
Si me da tiempo, también os echaré un poquito de menos.


Os dejo con una antigua canción, "Belfast", del grupo Boney M.

Quizás como he dicho a los cuatro vientos que me voy allí, últimamente no hay quien se resista a tarareármela.

Fijáos en el baile que se marca el malogrado cantante integrante de ese grupo


¡¡¡Hasta pronto, amig@s!!


 

17/02/2016

Premio Co.Menta


El sábado 6 de febrero de 2016, nuestra compañera Rosa Berros me alegró el día concediéndome el premio CO.MENTA en su post http://elblogdelafabula.blogspot.com.es/2016/02/premio-comenta.html, diciendo literalmente que nos había escogido a Kirke y a mí "por haber estado ahí casi desde el primer momento. Sus comentarios son seguros, amables y sentidos; no siempre estamos de acuerdo en gustos, pero el respeto y la fidelidad siempre están presentes". 

¡Millones de gracias, Rosa! No sabes cuánto aprecio tus palabras, de las que no puedo menos que ahora hacerme eco, ya que definen perfectamente la relación trabada desde que empezamos a estar, un@s y otr@s, en este mundillo.

Me gustaría añadir que los que inventaron este premio son: Joseme españoles, Chari BR7, Inma Cabezas, Marigem SaldelapuroFrancisco, que fue quien lo diseñó. Ésta es la imagen del mismo:
El nombre Co.Menta, en palabras de los creadores, está dividido en dos palabras "Co" lleva implícito: compañía, compañeros, comunidad, colectivo confianza. "Menta" se refiere a la frescura del comentario, un aire fresco que motiva a seguir con otras publicaciones.
El micrófono con la pluma que aparece en el diseño, sería una representación de la comunicación hablada y escrita.

Las normas son las siguientes:
-Debes valorar el contenido de los comentarios de la persona que se premie, sus palabras y corrección en el lenguaje y su contenido en cuanto a originalidad, aporte, enseñanza u otros valores apreciativos. También la frecuencia con la que esa persona participa en el blog.
-Cuando recibas el premio, primero debes agradecer a quien te lo entregó y luego debes pensar en dos personas para nominar y compartirlo.
-Para los que tenéis blog, una sola imagen del premio ya reconoce vuestra participación. Si eres nominado varias veces, solo tienes que mencionar los blogs que te han nominado.
-Si no tienes blog, incluye el premio en tu perfil de G+, especificando quién te nominó.

Respecto a mis nominaciones, vaya por delante que descarto a las personas que ya han sido nominadas a este premio, así no nos repetimos tanto.

En cuanto a mis restantes seguidores comentaristas os he de confesar que me parecía dificilísimo decantarme por sólo 2 personas. Vale, las reglas son las reglas y por eso he intentado sujetarme a ellas, pero como no me decidía he encontrado otra forma: dejarme llevar por la llamada 'deformación profesional' y sacar medias teniendo en cuenta, además, algunos otros criterios míos. 

Mis 3 finalistas, por orden alfabético, han resultado ser: Conxita, Ester y Holden.

Después de un empate técnico entre 2 de ellos, el azar (léase, una moneda al aire), ha querido que mis nominad@s sean: 

-Holden


¡Felicidades a ambos!




13/02/2016

Por San Valentín


Hace 12 años, por estas fechas, participé en un Certamen Literario, el primero que se hacía por San Valentín en el centro en el que trabajo (en el que, por aquel entonces, yo era una recién llegada).

Me insistió de tal forma Joan (el psicólogo del mismo en ese momento), que no supe pude decirle que no, aunque me "escondí" bajo el pseudónimo de mi signo zodiacal.

Aunque los poemas simplemente se recitaban, obtuve un premio y fue que una cándida niña eligiera el mío para leerlo.

Hoy, al rescatarlo con cariño para vosotros, no puedo dejar de considerarlo, ciertamente, un poco ingenuo o naif. 
Tal vez yo era así entonces, tal vez lo sigo siendo un poco todavía, tal vez sea siempre así.


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09/02/2016

La cita (continuación)

 
La primera parte de La cita, la podéis leer aquí.

Como os dije, llegué dos horas antes a la charla-coloquio que ofrecía Víctor Manuel, y durante este tiempo que estuve en la puerta esperando, trabé las típicas relaciones esporádicas que unen a las personas en momentos puntuales y, no es que yo sea interesada, para nada, pero me sirvieron para que luego me tomaran una foto con ÉL.

Como no podía ser de otro modo, entré en la sala antes que nadie, lo que me permitió ver que en la primera fila los asientos de las butacas tenían el odioso letrero de "Reservado". 
Pero una, que tiene ojo avizor, vio que en una no descansaba tal rótulo y, después de sentarme en segunda fila, salté a la primera como una liebre. Quizás se había volado el letrero, pero ¿ah? se siente...

Al poco llegaron los que yo supuse que estaban 'invitados' a esos lugares reservados (debían ser conocidos de Víctor porque hizo alusión a que uno de ellos era muy buen escritor).

Por suerte, nadie se quedó sin su sitio ni nadie cuestionó qué pintaba yo allí (por lo demás, creo que ni con agua hirviendo me hubieran movido). Como saqué una libretita y un bolígrafo, quizás pensaron que yo era una acreditada periodista (por imaginar que no quede...).

Víctor no se hizo de rogar y salió puntual. El momento de verlo aparecer, entre tímido y nervioso, también fue el de mayor nerviosismo mío. 

Empezó a responder amablemente a las preguntas del entrevistador.
Mientras tanto, yo no podía dejar de escudriñarle de arriba abajo (iba perfecto, de oscuro como acostumbra, y los zapatos muy limpios). Seguí observando su pose, sus movimientos de manos, su risa en momentos puntuales, su voz pausada, su encantador acento asturiano... Hasta me pareció dulce su reticencia a cantar alguna canción.

No sé si sabéis que acaba de publicar un libro con sugerente título, "Antes de que sea tarde", que figuraba allí en un atril. 
Yo, antes del evento, confieso que me rondó por la cabeza que, tal vez, dicha charla era puro márketing de promoción (cosa que me importaba más bien poco). 
Pero he de decir que, aunque lo fuera, él habló de su vida, de sus comienzos, de cómo conoció a Ana Belén, de su situación actual. Ni una sola vez dijo aquello de "como recojo en mi libro", ni una...
Tan solo dijo respecto al mismo que se trata de una autobiografía que publica ahora y con ese título, tras 50 años sobre el escenario, porque está obsesionado con la pérdida de la memoria desde que su madre padeciese alzhéimer, y especificó que no son más que unas "memorias descosidas", como reza también el título.

Comentó muy graciosamente que la gente piensa que él ya nació siendo famoso, y en realidad tuvo que bregar mucho para llegar dónde está, porque de hecho, en palabras suyas, "veía su horizonte muy chato y se empezó a enredar en una tela de araña", andando por las calles de Madrid y metiéndose en cualquier lugar "que oliera a arte". 

Considera que el éxito "te entontece y tiene que venir el fracaso para darte cuenta", pero que su balance es más que positivo porque ha sido un luchador, aludiendo a su militancia política y a su particular defensa de los derechos de los autores.

Contó cómo suele trabajar: en líneas generales va recabando información y anotándola, y de esta forma crea "un 'banco de ideas' de las que, seguro, sale alguna canción". 
Cree más en el esfuerzo (en la "transpiración" dijo él) que en la inspiración. Y confesó que le gusta componer canciones más para Ana Belén, su musa, que para él, pues ella es más polifacética y "todo lo hace bien".

"¿Todo?" le preguntaron. Y respondió con pícara expresión en el rostro: "todo".

En particular, me encantó oírle decir "Es que Ana es maravillosa" (estoy de acuerdo contigo, Víctor).

Acabó definiéndose como "un escéptico lleno de ilusión".

El entrevistador dio paso al coloquio y, tan pronto dijo aquello de "¿alguna pregunta?", levanté la mano, ¡qué emoción sentí ante mi inminente minuto de gloria con Víctor Manuel!

Después de darle las gracias por haber venido, le formulé la siguiente pregunta (que le habrán hecho miles de veces, pero que quería escuchar de su propia voz): "¿Víctor, dime, cómo teniendo tú y Ana tanto renombre habéis conseguido preservar tan bien vuestra intimidad y seguir siendo modélicos en este sentido, con el paso de los años?"

Esto lo dije en voz alta mientras sofocaba mi vocecita interior que me gritaba muy fuerte Víctor te está hablando, Víctor te está mirando!". Tuve que hacer un enorme esfuerzo en concentrarme y captar lo que me decía, que, en resumidas cuentas fue que en su época no existían ni "grandeshermanos", ni "princesasdelpueblo", ni era moda poner demandas a diestro y siniestro. Ellos nunca se expusieron a nada y de esta forma se ganaron el respeto de los medios de comunicación que, a su vez, supieron respetar su decisión.
Le di las gracias y me sonrió, me sonrió a mí (no al resto, ¡a-mí!).

La gente hizo preguntas del estilo "¿hay rivalidad entre Ana y tú?", "¿cómo se hace para llevar toda una vida juntos?", y aquí me entraron ganas (como romántica que soy y ya que salió el tema), de preguntarle qué era para él el amor, además de con qué canción se quedaría si tuviera que elegir una (me las conozco todas y afirmó que las que más le pedían en los conciertos eran "las de amor"), pero no era plan acaparar más su atención ni tampoco hacer volver a la primera fila a la azafata con el micrófono.

Cuando se acabaron las preguntas, yo, que llevaba en la mano su anterior libro, "Diario de ruta", me acerqué para que me lo firmara. 
Dedicatoria de Víctor Manuel
Me siguió más gente con el libro nuevo (que aún no tengo) o algún que otro disco. 

Le dije "Víctor, ¿me harías el favor de firmarme esta reliquia?". Me miró, me volvió a sonreír y me dijo "Faltaría más, te lo firmo encantado"

Le dejé el móvil a una persona con la que hablé en la puerta antes de entrar y me sacó una foto. 

Foto que se hizo junto a mí
Víctor esperó con una paciencia digna de admiración a que viera si había salido bien la foto, mientras me sujetaba el libro y el boli.

Como me temblaban las manos tardé bastante en comprobarlo (mientras, mi libro y mi boli seguían en las suyas).

Había mucha cola y valoré infinitamente ese bello y considerado gesto, que le agradecí dándole dos besos, ¡dos, dos besos le di!

De cómo llegué a casa luego apenas recuerdo nada, no sé si fue en coche o me teletransporté. Y esa noche, de nuevo, me desvelé.

06/02/2016

La cita


 

El jueves por la tarde tenía una cita y, aunque quiero mucho a mi familia y nunca les digo 'no' a nada, días antes les avisé a bombo y platillo que no estaría de correveidile para ninguno sin desvelar el motivo. 
Pero para desvelos, el mío... La noche anterior no concilié nada bien el sueño pues la idea de cómo sería mi primera cita con él no dejó de bailar toda la noche en mi cabeza.

A pesar de ello, me levanté contenta, como una quinceañera ante tal circunstancia, vamos. Y si a diario soy bastante muy coqueta, ante una cita como la que tenía mucho más.

Pasé diez minutos (o quizá fueron treinta, qué más da...) delante del armario con aquel pensamiento que nos ataca al 99 % de las mujeres ante cualquier 'evento', aquello de "no tengo nada que ponerme".  
Salvado este primer trance, quedaba el más difícil: el tema del peinado.

Se dice que la imagen de una persona empieza por la cabeza. Yo, además, me atrevería a decir también, de nuevo, que al mismo porcentaje de mujeres antes indicado nos gustaría, si tenemos el pelo liso, que fuera rizado; si lo es corto, que fuera largo. Bueno, vosotras especialmente ya me entendéis...
Yo tiré por el camino de enmedio y me marqué en el pelo unas onditas a fin de no ir como siempre y que no apartara sus ojos de mí. 
Posteriormente, me apliqué un ligero maquillaje, un toque de color en las mejillas y, cómo no, un imprescindible suave perfume. 

Ya estaba lista para la ocasión.

La cita era a las 19:30 horas, pero yo, por si acaso, a las 17:30 ya estaba en el sitio, no fuera que él llegara antes, que estas cosas nunca se sabe...

He de confesar que me temblaban un poco las piernas y se me aceleraba el pulso a medida que se iba acercando el momento del encuentro, pero me dije: "Chelo, ante todo, naturalidad" (siempre me ha funcionado y ese día no tenía que ser una excepción). 

Noté que llegó con cierta timidez en el rostro. Yo me senté primero y él, después, enfrente de mí.
Empezó a hablar sin apenas mirarme. "Pobre", pensé. "Quizá le incomoda que le ponga ojitos" (soy consciente de que le observaba con minuciosidad, con la cabeza ligeramente ladeada a la derecha y sin dejar de sonreirle, dijera lo que dijera). 

De repente, la giré noventa grados y encontré que quizás lo que le resultaba un poco apabullante es que le estuvieran escuchando unas cien personas que había sentadas detrás de mi asiento.

Claro, no pude impedir que se enterara la gente por la prensa de que  Víctor Manuel daba una charla-coloquio. 
Pero tampoco nadie pudo evitar que, en un momento dado (puesto que yo estaba a primera fila, a escasos metros de él), nuestras miradas se cruzaran y, como dice en su canción "Solo pienso en ti", me corrieran mil hormigas por los pies (aquí va un guiño para ti, Víctor; por si me lees, puedes comentar si quieres, -soy la chica que abrió el coloquio haciéndote la primera pregunta-). 

Por no hacer más largo este post, en el próximo os contaré el contenido del mismo ya que no tuvo desperdicio. 

De momento me encuentro con un problema: a ver cómo le cuento a Ana Belén que creo que me he enamorado de su marido. 
Ella me cae de maravilla. Es más, me fascina esta mujer y hasta me hubiera encantado verla también; pero a ver si, como dice su amigo Aute, entre los tres nos organizamos... si puede ser.






03/02/2016

"Las cenizas de Ángela"


Este post es el cuarto de la Sección Al alimón.

El libro & película en esta ocasión es:
"LAS CENIZAS DE ÁNGELA"

«Cuando recuerdo mi infancia, me pregunto cómo he podido sobrevivir. 
Desde luego, fue una infancia desdichada; 
es francamente difícil que las infancias felices merezcan la atención de alguien. 
Peor que una infancia desdichada cualquiera es una infancia desdichada irlandesa, y peor todavía es una infancia desdichada irlandesa católica».

Así empieza esta película dirigida en 1999 por Alan Parker y basada en el libro de memorias de Frank McCourt, ganador del Premio Pullitzer.
Aquí os dejo el post de mi compañera y amiga Kirke.

En el año 1999 fue:
-Nominada al Oscar: Mejor banda sonora original
-3 nominaciones BAFTA (Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión): Mejor actriz (Emily Watson), fotografía y diseño de producción.
-Nominada al Globo de Oro: Mejor banda sonora original

Narra en primera persona las experiencias del joven Frank McCourt (en adelante, Frankie) y su familia en la época de la Gran Depresión. 
Vivían en Brooklyn, pero tras la muerte de una hermana de Frankie, teniendo él apenas cuatro años, regresan a Limerick, el humilde pueblo de Irlanda donde él nació.

Creen que allí su situación mejorará, pero esto no ocurre porque se encuentran con una sociedad marcada por el enfrentamiento con los ingleses, además de por la crisis que sigue a la independencia.

Su padre no encuentra trabajo y, cuando lo encuentra, se gasta en bebida lo que gana. 

Y su madre, Ángela (la actriz Emily Watson), es una mujer triste a la que varios hijos se le mueren por enfermedades provocadas por la hambruna, una mujer que no deja de fumar ni de repetirle a su marido que es un "inútil". 
 
El joven Frankie, aunque siente frustración por la actitud de su padre, en quien ve un mal ejemplo a seguir, siente una admiración especial por él. 

Está huérfano de cariño y por eso graba a fuego en su memoria el primer beso que aquél le da cuando, siendo niño, cae también enfermo y se ha de quedar asilado, lejos de la familia, en un hospital. 
Resulta conmovedor oirle decir que en Limerick "solo puedes decir que quieres a Dios o a los caballos que ganan, en lugar de decir te quiero papá".

Resulta ser buen estudiante, conoce el amor a través de Theresa (una chica que tenía la tisis) y mantiene una correcta relación con su familia materna. Pero su objetivo primordial es trabajar y conseguir dinero para volver a América. 
Me encantó el espontáneo beso en la mejilla a su tía (la malcarada hermana de su madre, que no soporta a su padre por el solo hecho de ser del norte de Irlanda). La razón por la que se lo dió fue que le regaló un traje con el que poder ir decentemente a ganarse la vida.

En cambio, lo peor de él y su mayor pena fue abofetear a su madre una noche al llegar a casa después de haber sido invitado por su tío a tomar su primera pinta.

Si algo, entre tanta miseria, me hizo sonreir fue cuando la señora Finucane, escuchando atentamente una de las cartas amenazadoras que le ordenaba escribir a Frankie pidiendo a la gente el dinero que a ella le debían, dijo con cara de malvada "ohhh, Frankie, 'habida cuenta' es una expresion aterradoraaaa".

Pero, sin duda, la frase que más me gustó de la película fue ésta, en boca del agrio e insensible director de la escuela en Limerick: "Cultivad vuestra mente, que es vuestro tesoro. Podréis ser pobres, llevar zapatos rotos; pero vuestra mente, vuestra mente es un palacio".

Queda añadir que la banda sonora original de la película juega un papel fundamental.

Acabó la película y yo me seguía preguntando el por qué del título. Wikipedia tiene, como siempre, la explicación, por si os surge la misma curiosidad:
"Muchos no se explican la razón por la cual el autor dio este nombre a su obra, dado que Ángela no es el foco principal de la misma. En varias entrevistas McCourt confesó que la obra completa fue pensada para ser publicada en un solo libro, que terminaba con la muerte de su madre(...).
Otros atribuyen su nombre a las cenizas que derramaban los innumerables cigarrillos que Ángela fumaba sumida en la preocupación. 
Otros, en cambio, consideran que se debe a los restos dejados por la chimenea que se encendía en invierno. 
Una teoría más profunda, dicta que Las cenizas de Ángela recibió su nombre por los tres hijos que esta mujer perdió".

En conclusión, que no es una película para suspirar ni mucho menos, ya que muestra las desgracias de una familia y, sobre todo, de unos niños, si bien el instinto de supervivencia de Frankie, le llevaría, al final, al éxito.