lunes, 12 de febrero de 2018

Llamadas perdidas



Sara lo odiaba a muerte. Nunca se llevaron bien y ahora sabía el daño que él estaba haciendo a su amiga Carmen con las dichosas llamadas perdidas que a cualquier hora del día, noche o madrugada le realizaba. Sonaban dos o tres pitidos y, de nuevo, el teléfono recobraba su silencio.

Después de un año de noviazgo, fue Carmen quien quiso darse un tiempo y a él le estaba costando asimilarlo aunque, la verdad sea dicha, ella tampoco lo llevaba demasiado bien.

La muy astuta de Sara, un día que Carmen le pidió el teléfono para llamarle desde un número desconocido y así poder escuchar su voz, lo guardó en su agenda hasta que, viendo a su amiga cada día más triste, una tarde estalló y le envió un mensaje de texto a él diciéndole: "O dejas de hacer llamadas a Carmen o vas a saber quién soy yo".
Total, como él no conocía su número, qué más daba, nunca lo iba a descubrir.

Días más tarde, Sara confesó a Carmen lo que había hecho (totalmente satisfecha con lo que consideraba una proeza) e instintivamente recibió de ella una bofetada.

En aquel mensaje de texto que Sara envió se le había escurrido como agua entre los dedos lo único que tenía de él, unas señales en su teléfono que indicaban que aún la recordaba a todas horas.



232 palabras

*Presentado a concurso en la Comunidad Relatos Compulsivos, teniendo que usar las palabras:astuto, estallar y bofetada.
Máximo 350 palabras (-de nuevo me quedo la 6ª-).


43 comentarios:

  1. Mi querida Chelo, yo también intenté componer un texto con esas palabras obligatorias y no fui capaz, ¡así que enhorabuena! :)

    En esta vida todo son percepciones e interpretaciones, y hay que tener cuidado. Sara actuó con la mejor de las intenciones, pero es que el modo en que ella percibía esas llamadas, no es el mismo con el que las percibía Carmen. Vamos, que metió la pata sin querer.

    Me ha parecido una historia original, muy conseguida para la dificultad que tenía, muy actual (ya sabemos del acoso que sufren algunas mujeres por sus exparejas)y con un giro final del todo inesperado. Osea, que te ha quedado redonda. Un apaluso para ti y toda mi admiración.

    ¡Besitos de lunes!

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    1. Muchas muchas gracias, Julia. Tener tu admiración por este relato me hace sentir muy orgullosa.
      Me doy cuenta de lo relativo que es todo, porque a mí me pareció fácil usar esas palabras. Sin embargo, en otros casos me ha sido difícil no, imposible.

      Efectivamente, nunca llegamos ni a saber ni a comprender completamente cómo sienten los demás (y menos en cuestiones sentimentales y aunque creamos conocerlos).
      Es por ello que, muchas veces, aunque nuestra intención sea echar un cable, podemos salir mal parados.
      Mejor no vernos en la tesitura de tener que mediar entre dos personas que parece que no se quieren, y matizo lo de "parece".

      Recibo encantada tu aplauso, cielo.

      ¡Un montón de besos!

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  2. Chelo te ha quedado muy bien, yo anoté estas tres palabras para hacer un relato y se me ha olvidado por completo. Asi que no he leído ni escrito nada de este concurso. un abrazo.

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    1. Pues a la próxima, Mamen. No podemos estar en todo, que sabemos el tiempo que lleva.
      Un beso y gracias por venir.

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  3. Lo has bordado, Chelo, porque casar esas tres palabras en un relato es harto complicado. Te deseo toda la suerte del mundo
    Besos

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    1. Ya se resolvió, Marina (lo pongo al final entre paréntesis).

      De todos modos, muchas gracias por tus palabras y por tus deseos.

      Un beso, bonita.

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  4. Lo que para uno es maltrato para otro puede ser positivo. Un beso.

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    1. Doy por hecho que lo has entendido, Susana, porque en una frase resumes la esencia del relato.
      Gracias y un beso enorme.

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  5. Chelo, debo de ser tonta o estar muy espesa, pero no entiendo el final. ¿Qué son esas señales que Sara deja en el mensaje? ¿Quién recuerda a quién a todas horas?
    Lo he leído como cinco veces y no lo pillo.
    Un beso.

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    1. Ay, me dejas más tranquila, Rosa, porque el final yo tampoco lo he pillado. Lo de las señales no lo entendí.

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    2. Ni tú, Rosa, ni tu, Paloma sois tontas ni creo que estéis espesas. Puede que no me haya explicado del todo bien y os voy a aclarar las preguntas.

      Las "señales" en el móvil ha sido una forma de aludir a esas llamadas perdidas que Carmen recibe en su móvil.

      Rosa, esas señales no las deja Sara. Las llamadas las hace a todas horas el "enamorado" de Carmen, y su amiga (Sara) se toma la libertad (con la mejor intención del mundo) de enviarle a él un mensaje diciéndole que pare y la deje en paz.
      Cuando Carmen se entera (porque Sara le confiesa lo que ha hecho), le da una bofetada (a Sara).
      En el fondo prefería saber que ÉL la seguía recordando, pues de lo contrario no le haría esas llamadas perdidas (ella no lo interpretaba como acoso porque está ciega de amor por él, pero su amiga sí).

      ¿Ahora ya? Si todavía no os queda claro, decídmelo que vuelvo en seguida a matizar más.

      Me gusta mucho que si quedan dudas lo digáis y no me "sigáis la corriente", así que gracias y más gracias.

      ¡Muchos besos, pretty'S!

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  6. ¡Hola, Chelo! Bueno, me ha encantado ese giro final que le da una gran profundidad al personaje. A veces, es difícil comprender el interior del ser humano. En este caso a la pobre Carmen le bastaba aunque solo fueran esas llamadas perdidas. Al menos, de una manera extraña, ella seguía siendo importante para él. A veces, no hay nada peor que el olvido. Un abrazo!

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    1. ¡Ese es el mensaje! Si ves en Youtube un vídeo de Alex Rovira que se titula "Cooperar o competir" verás cómo viene a decir lo que tú acabas de escribir, David: mejor recibir señales, aunque negativas, que no recibir señales.
      Y en el fondo es eso lo que quería transmitir, la complejidad del ser humano cuando se enamora.
      Lo que para su amiga Sara es un martirio, para Carmen es un resquicio de esperanza.

      ¡Un abrazo y muchas gracias por tu comentario tan acertado!

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  7. Un relato muy bueno, para el próximo espero que quedes en primer lugar ya que te lo mereces Chelo.

    Un beso de Espíritu sin Nombre.

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    1. Pues mira, Conchi, ya que me dices eso te voy a contar lo que pasó: quedé la primera en el concurso

      Pero..........era condición "sine qua non" puntuar a todos los concursantes y..........se me pasó otorgar mis puntos a tres de los relatos presentados y.......ello conllevaba la sanción de restarme 5 puntos.
      Es por ello que, finalmente, quedé la sexta. Lástima, pero fallo mío ;-(

      Muchas gracias por tu confianza en mi y por tus palabras.

      Muchos besos, reina.

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  8. La medida del tiempo es distinta según desde el lado que se mida.

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    1. Efectivamente. Todo es relativo y si no, que se lo pregunten a Einstein ;-)

      Besos, Tracy.

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  9. Que bueno lo de participar y concursar, yo participo pero sin concurso, es una página solidaria y con unas palabras dadas como tu, solo que mis aportes no son ni la mitad de buenos que este. Abrazos

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    1. Perdóname, querida Ester, pero no me lo creo. Seguro que tu participación es de bandera.

      Un beso y gracias por tus palabras hacia el relato.

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  10. Felicidades por el relato, veo que era parte de un reto :)
    Sara lo ve todo desde otro punto de vista, y para ella es acoso puro. Me ha gustado la doble visión de la situación. Quizás las mujeres maltratadas o acosadas no se dan cuenta que lo son hasta que es tarde.
    Me ha gustado mucho!!
    Un besote reinaaa!! :*

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    1. Gracias por tu comentario, María. Veo que has sacado todo el jugo que yo quería: mientras para Sara esas llamadas están siendo acoso puro, Carmen es casi "adicta" a las mismas. Es lo único que recibe de él.
      Me alegra mucho que te haya gustado.

      Un beso, bonica.

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  11. Suerte en el concurso, el relato lo merece, me ha encantado.
    Besos

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    1. Ya estaba resuelto cuando publiqué este relato, Julia.
      Agradezco igualmente y mucho tus palabras.
      Un besazo

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  12. Hola.
    Qué bien has usado esas palabras obligatorias, y en un micro es aún más difícil.
    Me gusta mucho, como dice María, la doble visión, es pocas líneas dices mucho.
    Besos y enhorabuena.

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    1. Esa doble cara de la moneda es lo que quería transmitir, así como el hecho de que no siempre es bien recibida la "ayuda" que los demás prestan creyendo que la necesitamos.

      Gracias, Gemma.

      Muchos besos.

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  13. ¡Hola Chelo! No sé cuántos se presentarían al concurso, pero quedar la sexta me parece todo un logro. La verdad es que el relato está muy bien conseguido; de hecho, el final sorprende. No me esperaba que Carmen pudiera interpretar de manera positiva las llamadas perdidas de su ex. ¡Un gustazo leerte, Chelo!

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    1. Llegaste al quid de la cuestión: algunas veces preferimos, como le decía a David, señales (que aunque sean negativas interpretamos de forma positiva) que la ausencia de ellas.
      Es difícil de entender pero el ser humano es complejo, ¡qué te voy a contar a ti!

      Besos, D.P. y gracias por venir y por tus palabras finales.

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  14. Una historia que presenta un caso extrañísimo, Chelo. Pero extraño en el buen sentido. Ya de por sí el ser humano es medio raro, sospechoso. Cuando está enamorado o desenamorado lo es todavía más, tomando decisiones que "cuerdos" no harían.

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    1. Qué buena reflexión, Julio D. : el amor (o mejor dicho, el enamoramiento) y el desamor nos hace realizar cosas que, ya vistas con la perspectiva que proporciona el tiempo transcurrido, consideramos raras, ridículas, divertidas, absurdas, incomprensibles, y todos los adjetivos que quieras añadir.

      Muchas gracias, como siempre.

      Un beso

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  15. Muy original esta combinación nada fácil de palabras.
    Es curioso cómo los móviles nos hacen adictos y nos dificultan mucho más una ruptura, pues siempre esperamos una señal virtual de esa persona querida. Ay, el amor cómo es jaja
    Un fuerte abrazo.

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    1. Eres la primera que habla de esta cuestión, Sofía, y me gusta mucho lo que dices porque, ya no es solo que los móviles dificulten más una ruptura, sino que muchas parejas se rompen por culpa de esas "señales virtuales" constantes en sus terminales (especialmente si consideran a sus remitentes "sospechosos" de algo).
      Como bien dices, ay cómo es el amor...

      Un abrazo, princess.

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  16. Me da mucha vergüenza confesar que no entendí el final. Como veo que Rosa, que es mucho más espabilada que yo, tampoco lo ha entendido, me quedo algo más tranquila.
    Chelo, hija mía, vas a tener que poner una versión para torpes.
    De todas formas, las palabritas clave se las traen.
    A la espera de tu respuesta.
    Un besote, guapa.
    Fdo. Una espesa mental.

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    1. Ni vergüenza, ni espesa ni torpe, compi.
      Ya os expliqué a Rosa y a ti la historia, y estoy segura de que ya lo has entendido. Quizás sea yo la que no lo escribió adecuadamente.

      Y las palabras no me parecieron difíciles, la verdad. Pensé que en esa historia se adaptaban perfectamente y ya está.

      ¡Un beso muy fuerte!

      Pd: Tenemos algo pendiente, ¿no? ;-)

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  17. Pues mira ya somos tres las que no se enteran del final, porque yo tampoco me entero y lo he leído varias veces, pero nada que no consigo enterarme, de modo que por favor aclara.
    Besos

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    1. Jajaja, me río de mí, Tere, no de ti.
      Como yo lo veo tan claro me resulta gracioso que vosotras no. Como le digo a Paloma, en la respuesta a Rosa está la solución más clarita a tus dudas.
      Gracias mil por tu sinceridad.

      ¡Un besazo!

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  18. Jajaja me apunto a las de la versión b, yo tampoco he entendido el final. He hecho mi propia versión pero espero que la autora me clarifique.
    De todas maneras, el reto complejo.
    Besos

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    1. Cuando uno va solo por la autopista y se encuentra un montón de coches en sentido contrario, probablemente el que está equivocado es el que va solo, ¿no?
      Pues así me siento, Conxita, jajaja, que voy en sentido contrario por la autopista.

      Supongo que a estas alturas ya lo entiendes. De todas formas, aquí va la conclusión para "las de la versión b" (Rosa, Paloma, Tere y tú): la chica que quiere ayudar a su amiga y evitarle el sufrimiento que (según ella) le supone recibir tantas llamadas perdidas de su "ex", recibe una bofetada ya que, por su culpa, su amiga deja de recibirlas y prefiere eso que nada.

      ¿Ara si? ¡Un beset, perla!

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  19. Pobre Carmen, le recomendaría urgentemente terapia para elevar su autoestima. Y pobre Sara, bien le cabe el dicho de “el comedido muchas veces sale jodido". Espero que haya aprendido la lección para no ir a por lana y salir traquilada.

    Y Carmen evolucione favorablemente
    en su terapia (que no necesita ser larga) y no caiga en manos de acosadores o lo que es peor hombres que la golpeen, ya que me parece que podría ser una presa fácil para estos depredadores.

    Buen relato con temas actuales que llevan a la reflexión y al debate.

    Besotes

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    1. Como se nota tu "deformación profesional" ;-), y lo digo en el buen sentido.

      Efectivamente, lo que padecía Carmen era acoso, pero no sabía verlo.
      Y la pobre amiga, de esas que la querían y estaban dispuestas acharle una mano, se llevó la torta y dudo que se vuelva a entrometer en cuestiones de pareja.

      Muy bien visto todo, Myriam. Gracias por tus perfectas apreciaciones.

      ¡Un beso gigante!

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  20. Muy bueno Chelo, todo un reto conciliar esas tres palabras y te quedó muy bueno.
    Como dice el dicho "fue por lana y salió trasquilado".
    Un abrazo!

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    1. La misma frase me reproducía Myriam.
      Es delicado mediar entre dos personas que mantienen una relación pero, a la vez, resulta difícil mantenerse impasible ante lo que, a todas luces, era un agobio rayando en el acoso.

      Gracias Soñadora por tu comentario.

      ¡Un beso.!

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  21. Hola, Chelo, pues para mí lo has dejado muy claro, vamos, lo que ya no tenemos tanto es si debemos intervenir ante una situación así, como hace Sara, o no entrometernos, porque al fin y al cabo el "acoso" no pasaba de ser hacer unas cuantas llamadas perdidas a cualquier hora del día... es un asunto peliagudo, como todos los relativos a las relaciones de pareja, yo soy más de quedarme al margen, por aquello de que nunca sabemos lo que sucede en realidad entre dos personas, ni llegamos a conocer sus sentimientos, puesto que Carmen en definitiva todavía necesita saber que él se acuerda de ella a todas horas. Me parece un tema para reflexionar en profundidad, Chelo, y creo que has llevado a cabo con creces el reto. Enhorabuena y un besazo, guapa : *

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