¡Hola amig@s!
Aquí estoy de nuevo tras el parón de las vacaciones navideñas.
He visto muchas películas durante las mismas pero tan solo reseñaré las que, por un motivo u otro, más me han llamado la atención.
He visto muchas películas durante las mismas pero tan solo reseñaré las que, por un motivo u otro, más me han llamado la atención.
Empiezo con ésta:
En 2009, tras el estreno de "Pagafantas", Borja Cobeaga (-guionista de "Ocho apellidos vascos"-) empezó a pensar en llevar a cabo esta comedia pero el tema de ETA aún suscitaba recelos.
Se estrenó el 12 de octubre en la plataforma audiovisual Netflix.
"No era fácil hacer humor sobre ETA, pero el contexto ha cambiado desde que la banda no está activa y lo que antes era provocador, ahora se lleva mejor", ha señalado el director.
"Si es creíble no resultará ofensiva, porque no hay intención de parodia", añadió.
Cabe comentar que en su día se suscitó polémica por el cartel utilizado en la campaña de promoción, pues lo colgaron en un edificio de San Sebastián y la Asociación de Víctimas del Terrorismo creyó que era "de mal gusto al considerar que suponia una humillación para los afectados por los atentados de ETA".
El caso fue finalmente archivado por la fiscalía tras comprobar que el anuncio no podía ser catalogado como un delito de humillación para las víctimas del terrorismo etarra.
Cabe comentar que en su día se suscitó polémica por el cartel utilizado en la campaña de promoción, pues lo colgaron en un edificio de San Sebastián y la Asociación de Víctimas del Terrorismo creyó que era "de mal gusto al considerar que suponia una humillación para los afectados por los atentados de ETA".
El caso fue finalmente archivado por la fiscalía tras comprobar que el anuncio no podía ser catalogado como un delito de humillación para las víctimas del terrorismo etarra.
Los cuatro forman un pintoresco comando etarra en una pequeña capital de provincias española que, en el verano de 2010, viven atrincherados en un piso franco a la espera de recibir una llamada para pasar a cometer un atentado. Todo ello mientras el equipo de fútbol español, la Roja, acumula triunfos en el Mundial de fútbol.

Hasta que esa llamada se produce les suceden todo tipo de cosas surrealistas, como que un vecino les invite a ver la final en su casa o que una vecina les pida reformas en su piso ya que le hicieron saber que se dedicaban a ello.
Se trata simplemente una entretenida película de humor negro, con personajes divertidos, y en la que resulta ocurrente el juego de alteración de las letras del título de la misma con las que figuran en la frase de abajo.



































