Soy de esas personas a las que le gusta que le hagan preguntas.
Cuando voy por la calle me gusta que me paren para preguntarme una dirección o tan solo la hora (siempre que no me llamen "señora" o se dirijan a mí con el "usted", claro).
Siento como que he pasado algun tipo de criba, porque es lo que yo suelo hacer inconscientemente cuando me veo en esa tesitura y oye, como que me sube la autoestima ;-)
En mi trabajo me encanta cuando los niños acuden a mí. Es curioso que siempre lo hacen empleando el mismo tonito "Cheeeeelooooo, ¿...?". Es como que creen que yo sé todo lo del mundo mundial sobre papeles.
Cuando me preguntan los compañeros de trabajo pues también me siento importante, aunque ya sabemos eso de que cada uno es profeta en su tierra, para que nos vamos a engañar...
Uno de ellos, en concreto, tiene la costumbre de, cuando ya se aleja de mi puesto, dar lentamente media
vuelta (como si estuviera ensayando un paso de baile, igual), apoyarse en el marco de la puerta, y lanzarme
desde la distancia cualquier pregunta, que puede ser, según el día, si creo que lloverá o qué opino sobre las madres que solamente hablan de sus hijos; entonces, por estar a la altura y hacerme yo también un poquito la interesante, me quito las gafas (las pocas veces que las llevo puestas), hago como que me lo pienso y le respondo lo que realmente pienso.
Por último, en mi círculo de amig@s, aquí es donde me chifla realmente que me pregunten, sobre todo ellas, las chicas, que hasta me llaman con un apelativo cariñoso cuando hacemos lo que nosotras decimos nuestra terapia. Deben pensar que yo tengo cierta psicología y, claro, ahí es donde yo me crezco un poco y aquí es donde quería llegar.
Les gusta hablar sobre el amor, de por qué somos tan distintos hombres y mujeres y de por qué son tan complicadas las relaciones entre unos y otras.
No es que a mí precisamente me haya ido fenomenal en esta vida (quien me conoce lo sabe), pero como les gusta preguntarme y a mí me satisface responder, pues todas contentas.
Dicho lo cual, quería añadir que este post lo hago a petición de una de ellas, Viajera, y a ella se lo dedico.
Viajera me solicitó en un comentario que hablara sobre "las señales", no de tráfico, ni de vida, no, no... cuando nosotr@s (en concreto y con l@s que más: Viajera, mi amiga P. y mi amigo R.) hablamos de señales (a los cuatro nos encanta) nos referimos a esas que mutua y constantemente nos enviamos hombres y mujeres, que nos gustaría que fueran interpretadas en el mismo sentido en el que las mandamos y que desearíamos que fueran igual de claras que un semáforo (a ser posible en verde) o un electrocardiograma (de un corazón sano, puestos a elegir).
Viajera me solicitó en un comentario que hablara sobre "las señales", no de tráfico, ni de vida, no, no... cuando nosotr@s (en concreto y con l@s que más: Viajera, mi amiga P. y mi amigo R.) hablamos de señales (a los cuatro nos encanta) nos referimos a esas que mutua y constantemente nos enviamos hombres y mujeres, que nos gustaría que fueran interpretadas en el mismo sentido en el que las mandamos y que desearíamos que fueran igual de claras que un semáforo (a ser posible en verde) o un electrocardiograma (de un corazón sano, puestos a elegir).
-que uno inhiba esas señales de forma no consciente porque en el fondo no quiere que el otro note o sepa (aunque en el fondo le gustaría que lo supiera; esto es realmente lo complicado...).
-o que quiera que el otro se entere porque ya va siendo hora de tanta tontería y disimulo. En este punto hay que tener cuidado con que esas señales concuerden con la comunicación verbal, porque si no, esto despista mucho al que las recibe.
En mi opinión, las típicas señales que todos hemos usado, como escuchar embelesad@ lo que dice el otro, mirarle a los ojos como si no hubiera un mañana, tratarle con especial mimo al escribirle y todo tipo de detalles sutiles...confieso que atrapan y enganchan, pero que realmente no sirven de mucho si Cupido en ese momento no apunta bien o te tiene puesta una cruz.
Y es que, a veces, resulta que todos los destellos luminosos que creemos que mandamos están solo en nuestra cabecita.
Hoy me ha comentado un amigo, V., que Carmen Posadas había escrito un artículo titulado "El amor es para quien se lo trabaja". Lo he leído al llegar a casa y me ha parecido sensacional. Viene un poco a cuento porque estoy de acuerdo cuando dice: "la gente cree que el amor es un rayo que le cae del cielo sin que él o ella tenga nada que ver en el asunto"!!!!!
Pero esto del Amor (con mayúscula) sería ya otro tema.
Respecto al tema que nos ocupa, depende de cómo somos y cuánto queremos conseguir arriesgamos más o menos, y depende de lo que tengamos, seremos más o menos temerosos a la hora de perderlo.

A nadie nos gusta ser rechazados, esto no admite duda, pero yo creo que no hay
Y esto no tiene nada de frío como pudiera parecer, pues según esta romántica empedernida (que soy yo), igual de bonita o seductora puede sonar una palabra que resultar una mirada. Lo importante es que sea sentido.
Por pura lógica un@ ha de tomar la iniciativa a la hora de mandar la señal y, por tanto, inicialmente serán unidireccionales, pero una vez superado el (posible, inesperado o ansiado) impacto en el "receptor", habrá que ver si son bidireccionales.
Aquí es cuestión de esperar, pero tampoco mucho tiempo, que si no las cosas se pasan de rosca y se entra en un bucle (por no decir charco) del que cuesta salir, en el que las cosas se hacen viejas antes de empezar y que va transformando el sentimiento que inicialmente pudo existir.
En mi opinión no hay más.
Aquí es cuestión de esperar, pero tampoco mucho tiempo, que si no las cosas se pasan de rosca y se entra en un bucle (por no decir charco) del que cuesta salir, en el que las cosas se hacen viejas antes de empezar y que va transformando el sentimiento que inicialmente pudo existir.
En mi opinión no hay más.
¿Qué podría suceder si no recibimos señales de vuelta? no creo ni que el día pase a ser noche, ni que a uno lo señalen por la calle con el dedo, ni que el sonidito de game over le acompañe a todas horas...
Si algo aprendí de una persona, P., con la que trabajé en un Juzgado y con la que trabé una buena amistad fue esto: "Chelo, la máxima de oro es la NATURALIDAD, ser como uno es realmente".
Y recientemente he descubierto otra que es:
¿Y vosotr@s? ¿qué opináis del tema?
Nosotr@s llevamos ya muchas horas de vuelo junt@s,
nos conocemos mucho y sabemos de sobra cómo pensamos.
Os animo a que proyectéis un poquito de luz sobre esta "película" que seguro que tod@s hemosvisto vivido.
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Además, os regalo esta canción que me encanta (a Viajera también le gusta) y algo tiene que ver con lo escrito en este post.
Nosotr@s llevamos ya muchas horas de vuelo junt@s,
nos conocemos mucho y sabemos de sobra cómo pensamos.
Os animo a que proyectéis un poquito de luz sobre esta "película" que seguro que tod@s hemos
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Además, os regalo esta canción que me encanta (a Viajera también le gusta) y algo tiene que ver con lo escrito en este post.

"No cortaré más flores solo por adornar otras...
...Jamás te haré una Promesa que no pretenda cumplir ...
..Jamas me iré a la francesa..."



