viernes, 22 de mayo de 2015

En mi pueblo no hay cine...



Donde vivo no hay cine. Hubo en su época tres que, con el tiempo, dejaron de existir...Uno de ellos, al cabo de muchos años, fue reconvertido en Teatro que se utiliza para presentaciones de falleras, actos culturales, monólogos a cargo de algún famosillo, o algún que otro concierto.

Desde hace muy poco, poquísimo, proyectan alguna película.
En realidad, creo que sólo llevan dos. Y una de ellas es la que os voy a comentar en este post.
Accedí a ir a verla el domingo por la tarde, poniéndole a mi amiga "Viajera" (con ese nombre ha comentado con mucho acierto cosas en este Blog) la condición "sine qua non" de que luego hiciera aquí también alguna valoración, o sea, que a la espera quedo (y tengo dos testigos de ello).
Mientras, a ello voy:
LA FAMILIA BÉLIER

Empezaré diciendo dos datos curiosos sobre la película:
1. Ha batido todos los records de taquilla en su país natal, Francia, con más de siete millones de espectadores,  
2. La joven actriz protagonista Louane Emera, además de ser nominada por esta película a la mejor actriz revelación en los Premios César 2014, fue ganadora del concurso “La Voz” allí en Francia
Tiene su mérito porque en esta película debutó cinematográficamente, junto a Luca Gelberg (su hermano en la película)
, único sordo real en una familia de sordos (en la película), familia muy auténtica y bien avenida.

La madre (la actriz Karin Viard)
está magnífica, ¡qué chispa tiene esta mujer! es divertida, comprensiva, amorosa con sus hijos, amante y compañera ideal. 

Al padre (François Damiens ) ya lo ví en la película "La Delicadeza" (os dejo el enlace), en la que interpretaba al bueno y desgarbado Marcus junto a Audrey Tautou.  
Aquí es el amante esposo y ejemplar padre de familia, aunque un tanto rudo.

Hay situaciones cómicas, especialmente gracias al particular profesor de canto de la protagonista, Paula.
También es tratado con sentido del humor el apellido Bélier, que significa "carnero", por lo que tiene su gracia tratándose de una familia con un negocio familiar consistente en llevar una granja.
Ella, Paula, al decir su apellido siempre hace la oportuna matización.

Sin embargo, las escenas finales son muy conmovedoras gracias a la canción "Je vole" de Michel Sardou.
Derramas lágrimas aunque no quieras. Y así nos encontramos mi amiga y yo cuando se encendieron las luces. "Hay que ver qué fuerte nos ha dado la alergia esta primavera", comentamos al salir  ;-)



Este post se lo dedico a una amiga mía que tiene ese problema auditivo del que yo siempre me olvido (a veces, le mando vídeos por whatsapp y me tiene que recordar, con cariño y su particular sentido del humor, que no los puede oir), y es que me entiendo tan bien con ella que no tengo eso presente cuando nos escribimos o nos vemos.
Si ha llegado dónde está, es por su actitud ante la vida que me fascina cada día más.

sábado, 16 de mayo de 2015

"Blue moon"


BLUE JASMINE


“’Blue Moon’ was playing, you know the song ‘Blue Moon’?” (="'Blue Moon' estaba sonando, ¿conoces la canción 'Blue Moon'?")
 son las primeras palabras de Jasmine a su compañera de vuelo, evocando así su primer encuentro con su marido.

Así empieza esta película de Woody Allen.
Lo mejor de la misma es la magistral e insuperable actuación de Kate Blanchet, que a mí particularmente me encanta desde que la ví en "Babel", una de mis películas favoritas.
Y no es por nada, pero es difícil imaginar a cualquier otra actriz haciendo el papel de Jasmine, a quien ella da vida con ese nombre mucho más poético que su verdadero nombre, Jeanette.

Explica Kate Blanchett que "pequeñas fantasías como esa son inofensivas en sí mismas, pero cuanto más creas, más te vas alejando de la realidad", y declara que Jeanette "siempre suele desviarse ligeramente de la verdad".

A propósito de la película la actriz confesó en su día: "Si te llama Woody Allen sabes que lo que te pida lo vas a hacer".

 
Ella, Jasmine, vive en una vida de lujo e hipocresía,




 hasta que esa vida da un vuelco y se da cuenta de que es una perfecta inútil, que no se ha enterado de nada, o más bien no ha querido enterarse, que nada sabe hacer,  y que no le queda otra que asumir que ha tocado fondo, teniendo que adaptarse a otro ritmo de vida para sobrevivir, al ritmo de su hermana que nunca salió de la clase baja y a la que ella siempre criticó por eso (interpretada genialmente por Sally Hawkins, en la foto de más abajo).
En este nuevo ritmo de vida "Blue Moon" ya no suena.

Aunque la película va y viene, dando saltos al pasado con frases que activan recuerdos en la mente de Jasmine, ella, así y todo, va a creer que nunca dejó de sonar esa canción, porque con ella vive, recuerda y se descubre.

Así pues, la canción "Blue Moon",  de Conal Fowkes, es uno de los temas centrales de la banda sonora de la película.

Blue Jasmine crítica 2


Aquí os dejo con el trailer de la película:

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domingo, 3 de mayo de 2015

Cosas que no soporto...


Como tod@s tenemos nuestros momentos, días, rachitas...gruñones, voy a hablar también de ello. La idea no es original mía, la he visto en algunos blogs (recientemente en el de Ro) y la copio, así de sencillo.
Por aportar mi toque de originalidad limitaré la enumeración de las cosas que no soporto y me extenderé un poquito más en cada una. 
Parto de la base de que nadie tiene la culpa de que algo le guste o le disguste, es así y punto. También digo que en mi lista no sigo un ranking especial. 
1.-LA FALTA DE ASEO
En todos los matices y facetas, en todos los sitios y, por descontado, en las personas. Para mí la falta de aseo "retrata" a la persona y al lugar, y no valen excusas, en esto soy inflexible.
Aquí englobo los malos olores, pues con ellos soy bastante maniática. No hace falta que sea muy intenso, qué va, con que sea leve a mí ya me echa para atrás. Lo que peor llevo es el olor a tabaco, el derivado de la poca higiene personal y el olor a "fritanga", por contraposición a mis aromas preferidos: el de bebé, el olor a panadería y el del galán de noche (en este caso hablo del árbol).
2.-LA MALA EDUCACIÓN
No soporto las groserías ni puedo con la gente que grita y/o tiene malos modales, la gente sin "holas" ni "buenos días".
Aquí incluyo a esas personas que hablan "atacando" o que están siempre "a la defensiva". Esto se da mucho en la Administración y considero que no tengo por qué tolerar el mal humor de un desconocido. Si me "entran" mal" se me altera la sangre, a diferencia de las situaciones del punto anterior, en las que suelo ser bastante disimulada.
Por contraposición también, admiro a esas personas que, aunque les inicien "a malas" una conversación, siguen con tono suave y tranquilizador, con un "no se preocupe, vamos a ver qué le pasa, dígame...". Supongo que es tan fácil como contar hasta 10, pero yo no lo consigo. Como dice mi hermano, yo si me atacan "entro al trapo" (sólo si me atacan).
Tampoco me suelen gustar las personas que no cumplen lo que dicen (aunque sea un simple "ya te lo averiguo y te digo algo", y nunca más se sabe del tema.
 3.-QUE ME COJAN MIS COSAS
Con el "mis" está todo dicho, mis cosas son mías. Esto lo sabe muy bien la gente más próxima a mí.
En concreto, en el trabajo, me molesta mucho el "te cojo el boli un momento", ¡noooooo, por favooooooor, coge otro, no el mío, que a los dos segundos me va a hacer falta! y me hace falta...
Ya sé que no es ningún drama, pero me cuesta reclamarlo, al igual que las cosas que presto. 
Al hilo de esta cuestión y hablando de mis cosas, ¿por qué será que la gente se olvida de devolver las cosas que les dejas?  no soporto, pues, que me pidan prestado algún libro, prefiero mil veces regalarlo que dejarlo prestado.
Esto de no tocar mis cosas creía que era una rareza mía, pero he podido leer por este mundo de la blogosfera que le sucede a mucha gente.
 4.-QUE COMAN DE MI PLATO
Aunque soy bastante escrupulosa en general, con la comida mucho más y, aunque no me disgusta compartirla, es más, lo suelo hacer con mis amig@s, me gusta que cada cual se sirva en su plato y coma en el mismo. No soporto eso de ver cuchillos y tenedores ajenos yendo y viniendo a mi plato. En el centro no me importa.
5.-LAS MENTIRAS
Yo creo que podría hacer hasta una tesis doctoral sobre las mentiras que me han contado, personas importantes para mí y en cosas serias, por lo que creo que es natural y humano que, cuando tienes sospechas de que te mienten, intentes averiguar y te vuelvas casi detective
Cuando las descubrí me llegó la tristeza infinita y la llorera incontrolable, pero más que por la pérdida de confianza en la otra persona, por la pérdida absoluta de la otra persona en sí, porque esas mentiras siempre pusieron un punto final.
Dicho esto por mi parte, añadiré algunos párrafos de un artículo sobre la mentira que es de lo mejorcito que he leído. Dice así:
"La mentira… ¡¡¡qué asco de verdad!!! No sé qué es peor, si ser el mentiroso o el mentido".
"Cuando pillas a un mentiroso, éste puede tener dos reacciones:

1.- Respirar hondo, porque por fin ha terminado la pesadilla de la mentira… esa mentira de la que quería salir y no sabía cómo. 
2.- Enfadarse, porque cree que le has estado espiando y quieres saber de él más de lo que él quiere que sepas". 
"El mentido puede tener dos reacciones: la primera, el enfado incontrolable; ésta es la buena para el mentiroso. Si el mentido se enfada, rebuzna, relincha, barrilla, ulula y ladra, es porque te va a dar otra oportunidad. La segunda, es la decepción irrevocable. Aquí el mentiroso ha muerto".
"Mentir a alguien que no te importa carece de importancia, es feo pero… no es importante. Mentir a alguien que te importa es criminal".