domingo, 25 de mayo de 2014

Érase una vez...


 
Con esta comedia dramática, amena y amable, protagonizada por Ricardo Darín, dejamos la línea de los últimos posts.
Profunda y emotiva, y no exenta de humor negro, esta película fue ganadora de los siguientes premios: 
2011: Festival de Roma: Mejor película, Premio del público 
2011: Premios Goya: Mejor película iberoamericana 
 
El personaje de Roberto, que interpreta el citado actor, tiene  una extraña afición de recopilar sucesos rocambolescos de los periódicos, de esos que llamaríamos ------------------}
                                                      
Y de ahí el título de la película. 
Se asombra de historias que él considera irreales y, de repente, toma consciencia de que está viviendo una de ellas en sus propias carnes. 
Es entonces cuando se desvanece el cuidadoso control que intenta sostener sobre su vida y cuando nace su temor a lo diferente y a lo "incontrolable".
Es una muestra de cómo una vida rutinaria puede cambiar en un momento dado, y cómo, cuando se produce ese cambio, algo empieza a faltar.
La rutina ya no produce tranquilidad, más bien al contrario, hasta el punto que el protagonista llega a afirmar que "la vida es un gran sinsentido, un absurdo".

Muriel Santa Ana (en la foto de la derecha ) es Mari, alguien que está feliz por el solo hecho de estar viva, que dice todo lo que se le pasa por la cabeza, sin censura. 
Es un personaje muy lindo, como dijo de ella en su día Ricardo Darín.

En definitiva, esta película trata de gente sola que comparte su soledad

En palabras del director, Sebastián Borensztein:
“Es absurdo que una vaca caiga del cielo y hunda un barco. 
Ahora, lo que no es absurdo es que
dos personas que vivan en las antípodas del planeta geográficamente y culturalmente hablando tengan la posibilidad de ser el uno la llave que le abre la puerta para resolver su vida al otro” .

Yo, más que con cuentos chinos, me quedo con estas frases:

   



domingo, 4 de mayo de 2014

Una luchadora nEta

 



Hoy DIA DE LA MADRE, publico "CÁNDIDA", una película con nombre propio dirigida por Guillermo Fesser (fundación y programa de radio español "Gomaespuma") y protagonizada por la locutora de radio de ese programa, Cándida Villar, que es una mujer que se interpreta a sí misma y que llega a confesar en una entrevista que aprendió el guión sin saber leer ni escribir y que su único problema era tener sus piernas hinchadas. 

Como todas las madres, es un mujer abnegada que se desvive por sus hijos y, aunque la película toca temas duros como la droga, los malos tratos o la pobreza, ella tiene el ánimo a prueba de bomba y mucho valor, hasta el punto de meterse en un poblado gitano para recuperar el televisor que su hijo ha vendido.

La película viene a raíz de un libro escrito por el director de la película “Cándida, memorias de una asistenta: Cuando Dios aprieta, ahoga pero bien”.

A pesar de todo, oyendo a Cándida te partes de la risa. Y es que aquí está la gracia de la película.  Como he leído recientemente, es una "maestra de la mutación fraseológica" ya que habla con frases hechas, se inventa palabras o las pronuncia mal.


Por ejemplo, estaba hablando de su vida y le recordaron a dos hijos suyos que murieron y ella, en lugar de decir "Que el Señor los conserve en su gloria" dijo:

-"Sí, que el Señor los tenga en conserva".   


Aquí os dejo más ejemplos, para que os hagáis una idea:


-"Al final pagan justo los pecadores".

- "No todo el monte es orgasmo".

-“Nadaba en la ambulancia (cuando quería decir "en la opulencia") .

-“Dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, pero si el hombre no gira la cabeza no cae en la cuenta.”

-"Estaré allí Dios menguante".

 

-"Me gustaría advertirles que, aunque no padezco de estrés, soy portador" (ésta es de su hijo Julián, en una sesión de terapia).

 

 

Sin embargo hay algunas otras que emocionan, como:

 

-"Fíjate tú si habré pasado frío en mi vida, que todos los años tenía ganas de que llegase el verano para solamente pasar hambre".

 

 -“No hay que tener vergüenza y decir las cosas bonitas, porque bastante feo está el mundo para estropearlo nosotros; porque ser amable no cuesta dinero. Yo toda mi vida he estado fregando escaleras, terrazas y de todo, y sé que lo blando gana a lo duro, pues yo no he visto mancha por muy dura que sea que no salga con el agua. Hay tanta gente sola en el mundo como mi hijo, muriéndose por falta de cariño, tanta gente que necesita un beso nada más. Porque los besos son blanditos como el agua y quitan muy bien las manchas de la soledad por muy duras que sean. Con lo bonito que es ayudar a las personas.”

 

 Curiosidades:



  • Cándida Villar fue la niñera de Guillermo Fesser en los años 60.
  • El periodista siempre había prometido a su asistenta llevar su vida al cine, desde el momento en que decidió incorporarla como peculiar crítica de cine en su programa radiofónico; una promesa que ha cumplido con este largometraje en el que también ha hecho de Cándida una actriz. 
  • De ella admira "la facilidad para hacerte reír mientras cuenta las cosas más trágicas y que termines llorando con las más divertidas".

    Este es un trocito de la película (poned "pause" en el minireproductor que hay en la parte superior):


    Y es que hay personas que hacen honor a su nombre o bien el nombre les imprime carácter:



Por supuesto,  este post se lo dedico a mi madre,
 POR SER COMO ES: 
bondadosa, tranquila, consentidora, paciente, generosa... 
además de 
sufrida ama de casa, modesta modista, buena pintora, 
excelente cocinera, extraordinaria jardinera...
a la que le gusta mucho leer novelas, 
llenar a tope los platos,
escuchar a Mari Trini y a Nino Bravo
coleccionar pequeñas muñecas de porcelana en su vitrina y,
 lo que más, 
hacer rosquilletas y galletas con su nieta Patri  ;-) 
todo ello ¡además de ser guapísima y de, también, hacer honor a su nombre!