jueves, 1 de agosto de 2013

¿Tres son multitud?

¿Es posible amar a dos personas a la vez? Es lo que le sucede a la protagonista, Ariana Ascaride, esposa del director de la película que vi en la tele el otro día y me hizo reflexionar. 
Marie-Jo ama y sufre, sufre y ama, ama sufriendo y sufre amando, espera y desespera, y como ella misma llega a afirmar aunque con palabras distintas, no puede amar plenamente a ninguno de sus dos amores porque irremediablemente tiene que dividirse.
He leído y me ha encantado que cuando son tres los implicados el cociente nunca es exacto, siempre hay décimas que se traducen en dolor, renuncia, sacrificio, tristeza o culpa. 
Todos quieren vivir a plena disposición con la persona que aman pero eso es materialmente imposible porque alguien irremediablemente queda fuera.
Quizás sea esta la razón:


Es una triste historia de amor que da qué pensar acerca de lo caprichoso que es el corazón, porque nada querrían más que dejar de quererse con tal de no vivir esa angustia existencial en la que los tres se hallan inmersos.


Con esta película sobre el amor me despido, porque alguien dijo una vez que 
el amor se parece a las vacaciones porque las esperas con ansias, las vives con contradicciones y las recuerdas con melancolía.

"Las vacaciones son no tener nada que hacer 
y todo el día para hacerlo" (Robert Orben)


¡¡¡¡FELIZ VERANO A TOD@S 
Y MIL GRACIAS POR ESTAR AHÍ!!!!